"Raymond Isidore y su casa" (1965)
La obsesión del enterrador de un pequeño pueblo (Chartres) por construir su casa —por amor a su mujer— a partir de objetos encontrados en la vía…
Raymond Isidore et sa maison («Raymond Isidore y su casa»), o la búsqueda del «ser excepcional del común».
Influenciado por esas ideas, Roche comienza a buscar a ese personaje «extraordinario del común» con Raymond Isidore, enterrador del cementerio de Chartres. Él fabricó su casa y creó una obra de arte al decorarla con desechos recuperados que encontraba en el suelo, todo por amor a su esposa.
Raymond Isidore cuenta: “Todo lo hice por ella [su esposa], y como se dice: es un sueño de amor. (…) Buscaba objetos en los campos, cualquier cosa. Cosas que otros botaban, que nadie quería, que todavía eran útiles. Materiales viejos, esmaltados rotos, piedras, brillaban, cosas de color que me atraían. Recogía todo lo que me llamaba la atención y era como si estuviera recibiendo una orden interna que me obligaba a recogerlas. Me venía como una orden que me hacía agacharme para recogerlas”…
Este personaje logró impresionar a Roche: “A mí me pareció extraordinario que él viera importancia en cosas que la gente desechaba, y que todo fuera hecho básicamente para la esposa, por el amor que le tenía. Eso influenció mi obra futura y también mi vida” (Luis Armando Roche, conversación personal, 9-5-2003).
Ficha técnica
Raymond Isidore et sa maison, 1964, 15 min. 16 mm. París.
Dirección, guion y producción: Luis Armando Roche.
Director de fotografía: Jean Louis Muller.
Edición: François Ceppi.



